La función terapéutica por su parte, se enfoca en recuperar el estado funcional en el adulto mayor que ya se encuentra enfermo, por lo que su acción debe ser lo más pronto posible y en pro de una mejor calidad de vida. Para la implementación de un programa rehabilitador es indispensable la valoración funcional y exploración física de la persona; de esta forma, se evalúa su condición clínica para conocer el proceso patológico en que se encuentra. Existen tres tipos de procesos patológicos que pueden presentarse en la persona de tercera edad: